Castillo de Denia

Todo empezó con estas miniaturas.

A la izquierda, el primer y más pequeño cuadro (11 x 11 cm) sobre cartón para pintar hecho por uno mismo a partir de los recortes de una vela original de casi 50 metros cuadrados.

A la derecha, el formato midi (15 x 15 cm) sobre lienzos usados sobre los que he pintado.

¿Reconoce este lienzo?

Es la Belleza Negra del making-of en el que mostré cómo hago mis lienzos con las dos velas viejas. Tuvo que esperar seis meses, preparada y lista, para este momento.

Lo que tienen en común todos los cuadros de Denia, grandes y pequeños, es que están pintados sobre imprimación negra.

Quizás un poco en orden histórico, primero la colina del castillo, luego el Castillo y más tarde emerge la silueta de la ciudad y los coloridos puestos del puerto.

Se están instalando las primeras ventanas y los barcos ya han atracado.

 

 

Cuando las casas están terminadas, le siguen las zonas verdes con las palmeras y lo más importante de todo: la luz y sus reflejos en el agua.

Tras lo que parecen infinitas pinceladas, se alza majestuoso: el Castillo del puerto de Denia.